Vínculos de accesibilidad

DESTACADO: Desarrollar la resiliencia al calor en Freetown, Sierra Leona

Freetown, Sierra Leona, está tomando la iniciativa para enfrentar el calor extremo en esta ciudad africana de rápida expansión. La alcaldesa Aki-Sawyerr nombrará a un Director del Calor, un funcionario de la ciudad que se concentrará en el calor y la protección del bienestar de los residentes de la ciudad. Kathy Baughman McLeod informa desde el Centro de Resiliencia de la Fundación Adrienne Arsht-Rockefeller del Atlantic Council.

Esta es la primera historia de la serie Ventanas a la Resiliencia producida por CDKN y la Resilience Knowledge Coalition (Coalición de Conocimientos sobre Resiliencia) para el Resilience Hub (Centro de Resiliencia) de la COP26 – un espacio físico y virtual en la COP26 dedicado a compartir las mejores prácticas y generar colaboración, impulso y nuevas oportunidades sobre adaptación y resiliencia. Esta serie de historias comparte soluciones prácticas e inspiradoras de resiliencia de comunidades y países de todo el mundo. Regístrese en el Resilience Hub (Centro de Resiliencia) aquí

 

El calor urbano: Una amenaza global con impactos desiguales

Julio del 2021 fue el mes más caliente registrado en la Tierra. Con temperaturas en rápido aumento y más de la mitad de la población mundial viviendo en ciudades, el calor urbano ya constituye una amenaza para la vida. En promedio, las ciudades son 5 a 9 grados centígrados (9 a 16 grados Fahrenheit) más calientes que las áreas rurales, lo que hace que los residentes de los centros urbanos sean más susceptibles a los peligros, las enfermedades y la muerte relacionadas con el calor.

Mucho más mortal que otros peligros relacionados con el clima, al calor extremo se lo conoce como un ‘asesino silencioso’, que ataca sin la misma visibilidad y destrucción que acompañan a las inundaciones y huracanes. Provoca enfermedades causadas por el calor y exacerba enfermedades crónicas preexistentes, como enfermedades relacionadas con el corazón y los pulmones. Las vidas y los medios de subsistencia de los niños pequeños, los adultos mayores, las mujeres embarazadas y lactantes, las personas discapacitadas y los trabajadores informales que trabajan al aire libre – algunos de los grupos más vulnerables y marginados de las ciudades – se ven afectados de manera desproporcionada por el calor urbano.

Mientras que las naciones de todo el mundo están enfrentando las consecuencias socioeconómicas del calor extremo, los países de África enfrentan algunos de los riesgos más graves relacionados con el calor. Y estos peligros solo aumentarán. La Organización Meteorológica Mundial pronostica que durante los próximos tres años, África experimentará un calentamiento continuo, especialmente en el norte y sur de África.

En Freetown, la capital de Sierra Leona, el gobierno local ha tenido que adaptarse por necesidad a los deslizamientos de barro, huracanes y fuertes lluvias que amenazan a sus residentes. Y hoy, la alcaldesa de Freetown, Yvonne Aki-Sawyerr, ha decidido enfrentar el calor extremo.

La campaña de la Temporada de Calor del Centro de Resiliencia de la Fundación Adrienne Arsht-Rockefeller destacó la creciente exposición a las olas de calor causadas por el cambio climático. Traducción del texto de la campaña: Por cada aumento adicional de 1° C (1.8 ° F) en la temperatura global, mil millones de personas sufrirán olas de calor mortales o serán desplazadas de sus hogares)

 

Preparándose para el calor extremo en Freetown, Sierra Leona

En Sierra Leona, el calor genera múltiples amenazas relacionadas con el clima. En áreas urbanas como Freetown, el calor amplifica los impactos negativos de la contaminación del aire en la salud, que a menudo contribuyen a enfermedades del sistema respiratorio y circulatorio.

El calor aumenta la sequía durante la estación seca al mismo tiempo que intensifica los impactos de la estación lluviosa. Durante la estación seca de Sierra Leona, las temperaturas más altas contribuyen a la sequía mediante la estimulación de la evaporación de la humedad del suelo a la vez que exacerban los peligros para la salud, como la escasez de agua dulce y los incendios. forestales. En la temporada de lluvias, las temperaturas más altas sostienen la proliferación de enfermedades transmitidas por vectores como la malaria debido al calor constante, las lluvias, las inundaciones y la humedad, lo que crea las condiciones perfectas  para que se reproduzcan los insectos que pican. La demanda de mano de obra agrícola aumenta durante la temporada de lluvias de Sierra Leona y agrava estos peligros, lo que hace que los agricultores y otros trabajadores al aire libre sean más susceptibles al estrés térmico por calor.

El entorno construido de Freetown absorbe y luego irradia el calor, generando un efecto de isla de calor urbana que aumenta la probabilidad de enfermedades y mortalidad relacionadas con el calor. La creciente población de la ciudad y la alta demanda de viviendas han conducido a un aumento en la construcción de asentamientos informales, que a menudo experimentan temperaturas e índices de calor más altos que en otras áreas. En marzo de 2020, había 68 asentamientos informales en Freetown que alojaban alrededor del 35% de la población de la ciudad. Como resultado, una gran parte de los residentes de Freetown son particularmente susceptibles al calor extremo.

Escena en una calle de Freetown, Sierra Leona. Cortesía del Random Institute a través de Unsplash

Para asegurarse de que alguien de alto nivel en su administración se concentre únicamente en reducir los riesgos e impactos del calor y proteger a los residentes de Freetown, la alcaldesa Aki-Sawyerr nombrará a un Director del Calor el miércoles 20 de octubre de 2021.

La creación de este cargo y otros dos nombramientos similares en Miami, Florida, en los Estados Unidos y Atenas, en Grecia, están asociados con la organización que dirijo, el Centro de Resiliencia de la Fundación Adrienne Arsht-Rockefeller  del Atlantic Council, y la Alianza de Resiliencia al Calor Extremo/Extreme Heat Resilience Alliance (EHRA, en inglés), que lanzamos en agosto de 2020. Como lo expresó la alcaldesa Aki-Sawyerr en abril, al unirse a la iniciativa Líderes de la Ciudad para Actuar frente al Calor/City Champions for Heat Action de EHRA y nombrar a un Director del Calor, ella busca “desarrollar una capacidad dedicada a proteger a las personas vulnerables y los medios de vida del aumento de las temperaturas y ayudar a construir una cultura de preparación y prevención”.

 

El Director del Calor de Freetown ayudará a la ciudad a salvar vidas y los medios de subsistencia del calor extremo

El rol de Director del Calor, creado por primera vez en abril de 2021, le asigna a un funcionario de la ciudad la tarea de despertarse todos los días y trabajar sobre el calor y el bienestar de los residentes de la ciudad. Los Directores del Calor crean conciencia sobre el riesgo del calor extremo, coordinan a todos los actores para impulsar una mejor planificación y respuesta a las olas de calor, y apoyan la implementación de proyectos de largo plazo para la reducción del riesgo del calor y el enfriamiento. Los Directores del Calor también ayudan a derribar los silos entre los muchos gobiernos municipales que realizan trabajos relacionados con el calor, incluidos los departamentos de salud pública, los departamentos de bomberos y las oficinas de sostenibilidad, entre otros.

 

La campaña de la Temporada de Calor del Centro de Resiliencia de la Fundación Adrienne Arsht-Rockefeller destacó soluciones para el calor a nivel de la ciudad. Traducción de la campaña: ¿Cómo se ven las ciudades que crean espacios para que los residentes se mantengan frescos y seguros? Centros para refrescarse – Lugares con sombra- Agua potable/para beber – Elementos acuáticos -Siembra de

Los Directores del Calor serán cada vez más cruciales para enfriar un mundo que se calienta rápidamente. Cada Director del Calor se enfrenta a desafíos muy diferentes según el contexto político, socioeconómico y ambiental en el que trabaja. En Freetown, uno de estos desafíos puede ser cuantificar el riesgo que representa el calor, dada la escasez de datos disponibles sobre este peligro.

¿Qué estrategias se pueden utilizar para aumentar la resiliencia al calor en Freetown, Sierra Leona y en todo el mundo?

En mayo de 2020, casi tres años después del deslizamiento de tierra letal que sufrió Freetown en 2017, la alcaldesa Yvonne Aki-Sawyerr lanzó la iniciativa #FreetownTheTreetown (Freetown la ciudad de los árboles) para plantar un millón de árboles en los próximos dos años. Si bien plantar árboles puede restringir la erosión del suelo, reducir las emisiones de dióxido de carbono, enfriar los vecindarios y reducir el riesgo de calor urbano, existen muchos otros enfoques para aumentar la resiliencia al calor.

Otras soluciones basadas en la naturaleza, incluidas la infraestructura verde y azul, como los techos verdes, los ‘parques de bolsillo’ y elementos acuáticos, pueden enfriar la temperatura del aire ambiente  de 2 a 4 grados centígrados (4 a 9 grados Fahrenheit) en una comunidad durante los meses más cálidos. Pero una de las principales razones por las que el calor es un ‘asesino silencioso’ a nivel mundial es la extendida falta de conciencia acerca de sus impactos negativos para la salud. Además de las soluciones de infraestructura basadas en la naturaleza, necesitamos con urgencia aumentar la comprensión ciudadana de los riesgos relacionados con el calor y proporcionar a las ciudades recursos para prepararse para las olas de calor antes de que ocurran.

Los planes de acción contra el calor y las evaluaciones de vulnerabilidad son un buen paso inicial y deben ir acompañados de otros enfoques educativos y financieros. Un enfoque innovador que ha propuesto Arsht-Rock es nombrar y categorizar las olas de calor, lo que aumentaría la conciencia ciudadana y la preparación ante temperaturas que suban a niveles peligrosos. Otro enfoque es el seguro de riesgo climático paramétrico basado en pronósticos, que proporcionaría recursos rápidos para las comunidades cuando se pronostique que un desastre alcanzará un umbral predefinido, para permitir que las ciudades se preparen mejor. Los Directores del Calor están mejor posicionados para explorar estos enfoques de enfriamiento de sus ciudades y adaptarlos a sus desafíos específicos relacionados con el calor, el clima y su capacidad.

En Atenas, la recientemente nombrada Directora del Calor, Eleni Myrivili está diseñando estrategias para crear conciencia sobre los peligros para la salud relacionados con el calor, dando prioridad a la protección de las personas en mayor riesgo de la ciudad, mediante el establecimiento de infraestructura resiliente al calor como centros para refrescarse y espacios verdes y azules para los habitantes de la ciudad.

En el condado de Miami-Dade, Jane Gilbert liderará un Grupo de Trabajo de Salud sobre el Clima y el Calor compuesto por expertos en salud pública, de la ciencia y los negocios. El grupo de trabajo identificará los impactos del calor en la salud en todo el condado, lanzará campañas para informar a los residentes de Miami sobre los peligros relacionados con el calor, desplegará centros de resiliencia donde las personas puedan refrescarse durante las olas de calor y creará conciencia sobre las soluciones en el lugar de trabajo para los trabajadores vulnerables, particularmente para los trabajadores al aire libre.

En este nuevo rol, al implementar políticas innovadoras y centradas en la resiliencia para combatir el calor extremo, el Director del Calor de Freetown puede aumentar la resiliencia al calor de la comunidad y ayudar a salvar vidas y medios de subsistencia. Y el 2 de noviembre, la alcaldesa Aki-Sawyerr participará en un evento liderado por mi organización en el Centro de Resiliencia/Resilience Hub en la COP26 para discutir este importante anuncio con los demás alcaldes que han hecho nombramientos similares. Aplaudo el liderazgo de la alcaldesa Aki-Sawyerr al priorizar la acción sobre el calor extremo en Freetown, e insto a otras ciudades a que sigan su ejemplo.

Tenemos lo que necesitamos para bajar la temperatura. Al trabajar juntos para enfrentar este desafío, el calor dejará de ser un “asesino silencioso”.

Kathy Baughman McLeod dirige el trabajo del Centro de Resiliencia de la Fundación Adrienne Arsht-Rockefeller del Atlantic Council para llegar a mil millones de personas en todo el mundo con soluciones de resiliencia climática para 2030. También preside la Alianza de Resiliencia al Calor Extremo/Extreme Heat Resilience Alliance, que se asocia con alcaldes de todo el mundo que están a favor del clima para nombrar a los Directores del Calor. Además, Kathy encabeza el impulso global para nombrar y categorizar las olas de calor. Anteriormente fue Ejecutiva Global de Riesgo Ambiental y Social en el Bank of America, Directora de Riesgo Climático y Resiliencia en The Nature Conservancy y Comisionada del Clima de la Florida. Recibió el premio “Líder de Consecuencia” de la Escuela de Negocios Fuqua de la Universidad de Duke en 2021.

Foto: Colina en Freetown, Sierra Leona. Foto cortesía de Kurt Cotoaga en Unsplash.

Traduccion del ingles: Traductor Marcelo Kohn

Esta nota de opinión fué publicada en inglés en la página de CDKN el 18 de octubre de 2021

 

 

, , ,

Comments are closed.