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ARTÍCULO DESTACADO: Rafiq Nagar, Mumbai – Los residentes enfrentan a la COVID-19 además de las amenazas para la salud ya existentes

En Rafiq Nagar, un barrio de bajos ingresos en Bombay, India, la COVID-19 es un factor adicional a los problemas de salud pública existentes que ya enfrentan sus residentes. Shamimbanu Salim Sheikh comparte la situación de su barrio. Esta es la tercera de una serie de historias de Voces de la primera línea de ICCCAD y CDKN para inspirar a lectores de América Latina.

 

“Si alguna vez vienes aquí, encontrarás gente caminando sin miedo”, dijo Shamimbanu Salim Sheikh sobre el impacto de la COVID-19 en su comunidad. Eso es porque ya vienen soportando tantos peligros para la salud pública. 

Rafiq Nagar está situado cerca de un vertedero y alberga a casi 40.000 hogares. Lamentablemente, el gobierno central o la Corporación Municipal de Brihanmumbai (BMC, por sus siglas en inglés) no han tomado iniciativas formales para incorporar medidas de seguridad y crear conciencia entre los miembros de la comunidad de Rafiq Nagar contra la propagación mortal de la COVID-19. (Una Corporación Municipal es un gobierno local de la India que administra áreas urbanas con más de un millón de personas).

Nadie fuera de la comunidad, ya sea la policía, los médicos o los oficiales de la Corporación Municipal de Brihanmumbai, se atreve a entrar en esta zona. Tienen miedo de ser infectados y diagnosticados con diversas enfermedades si ingresan a este barrio marginal“, dijo Shamimbanu. Debido a la ubicación cercana a un vertedero, se vierte la basura y su contenido se quema, lo que produce un olor penetrante y generalizado. Sin embargo, muchas personas también sufren de enfermedades pulmonares en la zona debido al tipo de basura que se descarga. Shamimbanu continúa: “No solo se quema la basura. Hay una empresa cercana que arroja desechos biomédicos y otras cosas desconocidas en este vertedero“.

En la mayoría de los casos, los residentes de Rafiq Nagar se enteraron de la propagación de la COVID-19 a través de reportajes en televisión y mensajes de concientización establecidos como tono de llamadas. Cuando se les pidió a estos residentes que mejoraran la higiene personal y doméstica y mantuvieran el distanciamiento social, respondieron diciendo que esas medidas son para los ricos y no para los pobres. “En esta zona, la mayoría de los hogares tienen al menos siete u ocho miembros que viven juntos. ¿Cómo pueden pedirles que no se sienten juntos o que mantengan la distancia entre ellos? Se reirán de ti y te mostrarán sus casas para que comprendas su desdén“, compartió Shamimbanu.

A pesar de los problemas más amplios a nivel de la gobernanza, Shamimbanu está muy agradecida por el trabajo realizado por el Miembro de la Asamblea Legislativa (MLA, por sus siglas en inglés) que representa a Rafiq Nagar. El MLA ha asumido la responsabilidad de garantizar los servicios básicos, incluyendo el suministro de agua y las instalaciones adecuadas de drenaje, además de construir un pequeño hospital para los residentes, brindándoles acceso a medicamentos y los contactos de los servicios de emergencia.

Además, recientemente el MLA ha organizado un campamento médico en la zona de Rafiq Nagar para detectar casos de COVID-19. Sin embargo, las pruebas se limitaron a controlar la temperatura corporal de un número seleccionado de personas. Si bien no se encontraron casos positivos, a Shamimbanu le preocupa que un tamaño de muestra tan pequeño no sea suficientemente representativo de toda la localidad, especialmente porque la mayoría de las personas desconocen la gravedad de la crisis.

Imagen: Rafiq Nagar desde el aire, cortesía de Slum Dwellers International

En cuanto a las tarjetas de racionamiento disponibles, tanto su distribución como su eficacia son cuestionables, ya que solo unos pocos residentes tienen acceso a las tarjetas para disponer de alimentos. Además, quienes conocen estas tarjetas, los únicos artículos disponibles que pueden obtener en las tiendas de racionamiento son arroz y trigo. “¿Qué vamos a hacer con todo el arroz si no hay (lentejas), masala (especias), ni aceite? ¿Cómo vamos a cocinar la comida?”  Pregunta Shamimbanu. Además, muchos hogares no tienen cilindros de gas y adquirirlos en el mercado negro puede costar hasta 1000 rupias (13 dólares estadounidenses), lo que dificulta la preparación de alimentos. 

Para superar estos tiempos difíciles y apoyar a la comunidad, Shamimbanu y un grupo de mujeres han emprendido una iniciativa para distribuir paquetes de alimentos cocinados dentro de la zona. Con el apoyo financiero del MLA, el grupo de mujeres se ha organizado para reunirse a diario y cocinar comida para los miembros de la comunidad.

Como parte de su rutina diaria, Shamimbanu y su equipo cocinan al menos 4.000 kg de arroz con dal y chole bhature (garbanzos picantes y pan frito). Dos veces por semana, para cambiar la rutina, cocinan pollo biryani o pulao de cordero. “Quien necesita comida, viene aquí y se lleva un paquete”, comparte Shamimbanu. Las mujeres también empacan la comida cocinada y la envían a diferentes zonas en una minivan. Los paquetes de alimentos se comparten por todo Rafiq Nagar, así como en las zonas circundantes de Gautam Nagar, Shivaji Nagar, Sathe Nagar e Indian Oil. Shamimbanu agradece el apoyo: “Es bueno que nuestro MLA nos proporcione todos los granos para cocinar alimentos en nuestra zona. Al menos las personas pobres pueden acceder a dos comidas provistas por nosotros“.

La pandemia ha provocado inevitablemente que escaseen los medios de vida y las oportunidades de ingresos. La vida en estas comunidades se ha vuelto más precaria desde el brote de la COVID-19. La mayoría de los trabajadores migrantes que viven en Rafiq Nagar se han ido y regresaron a sus aldeas nativas. “La razón por la que se fueron no es por la comida, sino porque no tienen trabajo. Temían que se acabarían los ahorros que tenían si seguían viviendo aquí sin trabajo“, dijo Shamimbanu.

Los residentes de Rafiq Nagar forman una comunidad diversa, la mayoría de los cuales son trabajadores asalariados que se dedican a la recolección de residuos, la venta de pescado y verduras, la carpintería, los trabajos de construcción, etc. En las circunstancias actuales, muchos han perdido sus trabajos y no están seguros de si volverán a tener el mismo trabajo.

Perspectiva del editor

Esta historia refuerza una vez más que suelen ser las comunidades más pobres las más afectadas por cualquier crisis. Al final del día, las preocupaciones de estas comunidades van más allá de la propagación del virus. Siguen ocupados ideando formas de supervivencia, para asegurar sus medios de vida y llevar comida a la mesa de sus familias. Es posible que la crisis de la COVID-19 no discrimine en términos de contagio, pero tenga la seguridad de que la crisis ha afectado a algunos más que a otros, en función de su nivel socioeconómico. Los pobres urbanos que viven del día a día se encuentran en una situación aún más precaria, provocada por la incapacidad de trabajar, que va mucho más allá de los impactos sanitarios predominantes de la COVID-19.

Sobre el entrevistado

Shamimbanu Salim Sheikh es una residente del barrio pobre de Rafik Nagar, Bombay, India. Ella es la vicepresidenta del distrito de Taluka por el partido Samajwadi. Su familia está formada por su marido, dos hijos y dos hijas, una de las cuales está casada. El esposo y los hijos de Shamimbanu son dueños de una empresa de transporte.

Acerca de la SDI

Esta historia ha sido proporcionada por SDI y la entrevista se realizó el 27 de mayo. Slum Dwellers International (SDI) es el mayor movimiento social mundial de pobres urbanos. La red reúne a más de un millón de habitantes de asentamientos informales en más de 30 países de África, Asia y América Latina. Los componentes básicos de la red son las federaciones de habitantes de asentamientos informales que comprenden miles de planes de ahorro conectados en red a nivel de asentamientos, ciudades y países para impulsar colectivamente una agenda de cambio de abajo hacia arriba hacia ciudades inclusivas. Las federaciones utilizan herramientas y estrategias como el ahorro diario, el intercambio entre pares, la elaboración de perfiles de la comunidad, la enumeración y el mapeo (ahora conocido como “Conoce tu ciudad”) para organizar una masa crítica de pobres urbanos organizados capaces de transformar los asentamientos informales y convertirlos en barrios resilientes y hacer que las ciudades sean más inclusivas.

Rafiq Nagar en Google Maps: https://goo.gl/maps/JT2h4VYWXN7BuNfD9

Sobre la serie de Voces de la primera línea

A medida que la pandemia de COVID-19 se apodera del mundo con impactos sanitarios, económicos y sociales en desarrollo, las comunidades de base están desarrollando sus propios mecanismos para hacer frente a la crisis. Es importante capturar y documentar estas historias en tiempo real a medida que el mundo se enfrenta a un desafío a más largo plazo del cambio climático.

Voices de la primera línea  es una iniciativa conjunta del International Centre for Climate Change and Development (ICCCAD) de Bangladesh y CDKN para ayudar a las comunidades de todo el mundo a compartir sus historias sobre los desafíos y las respuestas a la pandemia y el consiguiente bloqueo. Al acumular y difundir historias de diferentes comunidades, esperamos construir resiliencia para los vulnerables en futuras emergencias. Este es el tercer artículo publicado en español. El artículo  original en inglés fué publicado el 6de July de 2020 y está disponible aqui.

Lee más sobre “Voces de la primera línea de COVID-19” con ICCCAD  y CDKN:

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