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OPINION: El caso de los enfoques de género hacia la resiliencia urbana – Experiencia de Coyuca

Al comprometerse a aplicar una “perspectiva de género” a la planificación climáticamente inteligente en Coyuca, México sacó a la luz algunas verdades incómodas sobre los prejuicios contra las mujeres. Como resultado, el gobierno local, los investigadores y los miembros de la comunidad son más conscientes de cómo se debe abordar el bienestar de las mujeres y las niñas a través de los programas de resiliencia climática. Esta es la parte 2 del blog; La Parte 1 explica cómo el cambio climático está afectando a las poblaciones locales en general y cómo exploraron las soluciones de adaptación. Este blog proporciona un resumen de Coyuca Resiliente al Clima – Reporte de Investigación de Héctor Becerril, Anna de la Parra, Rocío López Velasco y María José Pacha (abril de 2019) y otros materiales extensos publicados en línea por el equipo de investigación de Coyuca: Resiliente al clima.  La versión original de este blog fue escrita en inglés por Mairi Dupar.

Coyuca de Benítez, en la costa del Pacífico de México ha sufrido en repetidas ocasiones tormentas tropicales y marejadas en la última década. La ciudad, ubicada en el borde de una laguna de 16 km de longitud, es una mezcla de uso del suelo urbano y rural, que combina la expansión de la ciudad con la pesca tradicional y las actividades agrícolas. Coyuca tiene 30,000 habitantes.

En 2013, los ciclones Ingrid y Manuel dañaron el 70% de la ciudad de Coyuca, incluyendo 2.500 casas, demolieron un puente y una infraestructura básica de agua potable.

Las tormentas causaron inundaciones que arrasaron a su paso con barcos, automóviles, bares, quioscos de venta y montones de negocios domésticos y comerciales.

La lluvia intensa generó una marea de residuos fétidos y flotantes: se enganchó en los diques y los bordes de las carreteras donde previamente se había volcado la basura. Los suministros de agua potable estaban contaminados.

Dos años más tarde, una marejada afectó a cientos de personas; luego, en el año 2017, el huracán Max dañó 207 viviendas y provocó la declaración de un estado de emergencia.

Estos eventos climáticos extremos ocurren cada vez más con más frecuencia que en décadas anteriores. Adicionalmente, los científicos del clima esperan que México esté expuesto a tormentas tropicales con mayor frecuencia en este siglo, como resultado del cambio climático.

Investigando una ciudad en crisis climática

Una imagen de Coyuca en ‘crisis climática’ fue detallada a través de una minuciosa investigación a lo largo de 18 meses, por un equipo de investigadores del proyecto ‘Coyuca Resiliente al Clima’ , una iniciativa del programa Ciudades Resilientes al Clima para América Latina. El equipo creó una plataforma multi-actor conformada por funcionarios locales, miembros de la comunidad y la academia; con el fin de revisar y validar los resultados de la investigación y desarrollar conjuntamente una estrategia resiliente al clima para el municipio.

Ver “Estrategia de resiliencia aborda el cambio climático, la gobernanza y la desigualdad de género” para más detalles.

La iniciativa de mapear los riesgos climáticos, las vulnerabilidades de Coyuca y las oportunidades para mejorar la gobernanza urbana se diseñó, desde el principio, para investigar:

  • ¿Cómo se ven afectados de manera diferente las mujeres y los hombres por los impactos del cambio climático?
  • ¿Qué significan estos impactos diferenciados para el bienestar respectivo de mujeres y hombres?
  • ¿Cómo pueden invertirse los recursos del gobierno local y de la comunidad en una infraestructura más resiliente y climáticamente inteligente; y que respete las fortalezas de las personas pero alivie las dificultades de todos los miembros de la comunidad, para crear un entorno más seguro para todos.

Los resultados claves se describen a continuación.

Mujeres: las primeras defensoras.

Los miembros de la comunidad se están acostumbrando a sacar a la gente y a sus propiedades fuera de peligro, ante cualquier signo inminente de tormenta e inundación. Las mujeres tienden a ser las primeras defensoras.

La sociedad en esta parte del estado de Guerrero está fuertemente dividida según las líneas de género. Las mujeres son las principales cuidadoras: son casi las únicas responsables del bien y bienestar de los familiares ancianos y discapacitados, niños y recién nacidos.

Para protegerse de las lesiones relacionadas por las tormentas, las mujeres lideran la seguridad de los demás. Ellas proporcionan alimentos, encuentran agua potable y atienden a los miembros de la comunidad que adquieren enfermedades gastrointestinales transmitidas por el agua.

En un giro cruel: las mujeres tienen muy poco acceso a la educación y al mercado laboral formal y, por lo tanto, a los derechos de salud que se obtienen al tener un empleo fijo y formal. Por lo tanto, las mujeres no pueden acceder a sus derechos sobre la salud, los cuales provienen de un trabajo formal. Las mujeres están a cargo del trabajo doméstico y el cuidado del hogar, pero es un tipo de tarea “desinteresada”. Ellas proporcionan una red de seguridad a otros, pero no hay suficiente apoyo para ellas como cuidadores.

Gobernanza local limitada a la fecha

Los esfuerzos de autoayuda de las personas contribuyen en gran medida a mantener a las familias a flote y a proveer mecanismos de afrontamiento a los desastres climáticos. Sin embargo, estos esfuerzos podrían fortalecerse si el gobierno local se esforzara por brindar socorro en casos de desastre y en una planificación urbana climáticamente inteligente.

Las acciones de defensa civil del gobierno local, en tiempos de emergencia climática extrema, han sido inadecuadas o inexistentes.

Además, muchas de las decisiones de planificación de uso del suelo e inversión en infraestructura del gobierno local han hecho que la población sea aún más vulnerable a los cambios climáticos, como el aumento del nivel del mar, los ciclones y la lluvia intensa. Por ejemplo, las carreteras y los puentes se construyen usando materiales que aumentan el corrido natural de aguas pluviales y la acumulación de agua; o la infraestructura está construida demasiado cerca de una costa erosionada.

Los procesos locales de toma de decisiones, tanto para la planificación urbana a largo plazo y para las respuestas de emergencia a corto plazo, han sido opacos y dominados por los hombres. Hasta ahora, las mujeres han estado casi (completamente) ausentes en la toma de decisiones públicas. (Esto es a pesar de la Ley 494 de México implementada en 2010 y reformada en 2017, que garantiza la igualdad entre mujeres y hombres).

Un slogan local popular, identifica a las mujeres como “Guerreras de Guerrero”. Esto implica que las mujeres son fuertes, empoderadas y al mando de los hogares; sin embargo, esto contrasta con una realidad social marcada por una división de trabajo en términos de género, estereotipos y roles que limitan la participación de las mujeres en la toma de decisiones públicas.

Primera estrategia de adaptación local en Coyuca.

El proyecto “Coyuca: Resiliente al clima” creó una plataforma local que ha identificado los diversos impactos climáticos y las necesidades de todos los grupos de ciudadanos. También ha desarrollado soluciones que podrían beneficiar a todos los habitantes locales.

Esta plataforma multi-actor, con un enfoque equilibrado de género, contribuyó y guió varias actividades:

(a) la evaluación de vulnerabilidad y riesgo climático que identificó las cargas desiguales de las mujeres en tareas de limpieza y cuidado del hogar, antes, durante y después de desastres climáticos extremos (ver más arriba);

(b) una evaluación del desempeño del gobierno local que identificó graves brechas en la satisfacción de las necesidades del servicio público (arriba); y

(c) la formulación de una “Estrategia de adaptación al cambio climático participativa y sensible al género en Coyuca” que compromete al gobierno local, a las comunidades y a la academia a trabajar juntos para:

  • recopilar más conocimientos sobre el desarrollo urbano climático inteligente, en el área urbana de la Laguna de Coyuca;
  • Fomentar la acción pública colectiva para la resiliencia climática.
  • comunicar el cambio climático, las desigualdades de género y los procesos de desarrollo urbano en general entre los funcionarios públicos y la población local.

Desarrollar una estrategia de adaptación local que sea propiedad de múltiples sectores y que esté lista para su implementación es un logro significativo, dicen los autores de un informe reciente sobre “Coyuca resistente al clima”.

Planificación sensible al género: un gran paso adelante

El proyecto se comprometió a crear conciencia acerca de temas de género desde el principio, aunque lidiar con este problema y su relación con la resiliencia climática no fue nada fácil.

Anteriormente, la “perspectiva de género” no se había incorporado en proyectos en Coyuca, lo cual generó nuevos debates. Esto a veces llevó a la resistencia en las comunidades. También causó incomodidad entre los miembros del equipo cuando obtenían evidencia de comportamientos problemáticos, como el acoso sexual en refugios de emergencia y violencia de género.

Estos debates importantes han creado un punto de entrada para una mayor labor de sensibilización sobre las relaciones de género y los desastres climáticos a futuro. Estas son conversaciones críticas para tener, independientemente de la naturaleza conservadora de la sociedad. (O quizás las conversaciones son especialmente importantes porque la sociedad es conservadora y los problemas podrían ser “enterrados” de otra manera). Traer a la luz temas ocultos puede, en última instancia, promover el bienestar de las mujeres y las niñas.

El proceso ha hecho que muchos tomadores de decisión y miembros de la comunidad comiencen a internalizar una perspectiva más “consciente de género” en la planificación urbana. Eso es además, de los pasos que Coyuca ha dado para incorporar la resiliencia climática en la planificación y gestión de la ciudad.

El proyecto “Coyuca: Resiliente al clima” ha creado nuevas bases sobre las cuales la sociedad civil, la academia y gobiernos locales pueden construir un futuro social y ambientalmente más sostenible.

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