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DESTACADO: ¿Cómo se puede aportar a las políticas públicas climáticas en la región?


Por María José Pacha, Coordinadora de Conocimiento y Redes para América Latina y el Caribe

 

Los profesionales que trabajamos en cambio climático deseamos que los gobiernos definan políticas públicas y acciones concretas para mitigarlo y adaptarse a sus efectos. Sin embargo, sabemos que esto no es tarea fácil y que existen muchos desafíos a distintas escalas geográficas, con niveles de complejidad y contextos distintos.

Recursos para contestar preguntas claves

En ese sentido, la Alianza Clima y Desarrollo ha trabajado durante estos últimos siete años en América Latina y el Caribe con gobiernos nacionales, regionales y a nivel de ciudades, con el fin de aportar con insumos que permitan definir acciones climáticas. En este artículo explico algunos de dichos insumos, los cuales pueden ser de utilidad para avanzar en la agenda climática de la región.

A nivel nacional las Contribuciones Nacionales (NDC) son los compromisos más importantes que los países han presentado ante la ONU en el marco del Acuerdo de Paris en 2015. A pesar del gran avance que las mismas representan para disminuir las emisiones a nivel global, su implementación enfrenta varios desafíos.

Uno de los principales desafíos identificados por Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, México y Perú, reflejados en nuestra publicacion Camino a la implementación de las Contribuciones Nacionales, es la necesidad de de plantear una hoja de ruta que permita planificar las acciones que se deben llevar a cabo para cumplir con las contribuciones climáticas presentadas por los paises. Los tres ejes principales que hay que tener en cuenta son la gobernanza y actores, políticas y medidas, y el financimiento necesario para llevarlas a cabo. Otro desafío es reforzar la visión a largo plazo y empujar la implementación para cumplir con los tiempos planteados por la Convención Marco sobre Cambio Climático de la ONU. Algo muy interesante es que la mayoria de los países mencionados muestra una similitud en contextos, lo cual permite aprovechar las experiencias ganadas por cada uno a través de las redes regionales ya existentes, así como aprovechar las herramientas y recursos ya elaborados para la implementación de la contribuciones nacionales.

Como bien sabemos, la Agricultura, Silvicultura y otros Usos del Suelo (AFOLU, por sus siglas en inglés) son los sectores que mayor impacto tienen sobre la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) en los países de la región. De acuerdo a los datos más recientes consignados en un análisis de 10 países de la región, Paraguay y Bolivia son los países donde esta categoria constituye la mayor fuente de emisiones (94% y 90% respectivamente) seguidos por Brasil (67%), Perú (66%), Colombia (58%), Argentina (48.9 %), y Ecuador (48%),

Para conocer mejor el impacto de estos sectores y su representatividad en las contribuciones nacionales, Daniel Ryan analiza los resultados de informes nacionales elaborados por miembros de la Plataforma Climática Latinoamericana (PCL) en 10 países de la región en los cuales se identificaron y analizaron los principales factores que actúan como facilitadores y obstaculizadores de los procesos de implementación de las Contribuciones Nacionales en los sectores agropecuario y forestal de cada país.

En base al análisis de dichos informes, este Documento de Trabajo identifica y analiza cuatro conjuntos de factores y desafíos clave que inciden sobre la perspectiva de implementación de las Contribuciones Nacionales en el contexto latinoamericano: (a) En primer lugar, el nivel de articulación de las metas y medidas planteadas en las Contribuciones Nacionales con las políticas de desarrollo; (b) en segundo término, la fortaleza de la institucionalidad para implementar las medidas; (c) tercero, la disponibilidad y la capacidad de transferencia de información e innovación tecnológica; y (d) cuarto, factores políticos que inciden sobre las perspectivas de implementación de las Contribuciones.

Con la entrada en vigor del Acuerdo de París, los gobiernos subnacionales  tienen un papel importante que jugar en coordinación con organismos nacionales y los sectores pertinentes, de orientar la implementación de los compromisos nacionales en mitigación y adaptación al cambio climático. En esta línea, hemos trabajado en Perú con nuestro socio Helvetas para poder contestar esta pregunta, analizando cómo las regiones de Apurímac, Cusco y Ucayali pueden avanzar para armonizar las prioridades de desarrollo territoriales y superar los retos para el cumplimiento de las Contribuciones Nacionales.

Las ciudades contribuyen a un gran porcentaje de emisiones en nuestra región, lo cual es preocupante si se tiene en cuenta que la mayoría de la población de la región (80%) reside en ciudades, convirtiendo a Latinoamérica en la más urbanizada del planeta[1]. Grandes ciudades como Ciudad de México, São Paulo, Buenos Aires, impactan por sus actividades en forma creciente, sin embargo, ha sido difícil conseguir compromisos concretos que se trasladen a políticas públicas. Para comprender mejor qué elementos influyen en esta falta de decisión política y cómo superar los desafíos para lograr cambios concretos a nivel de las ciudades, Daniel Ryan y Alejandra Ramírez Cuesta realizaron un estudio en las tres ciudades mencionadas y encontraron que la vinculación con los asuntos locales es un factor clave en el avance de la agenda climática a nivel de ciudad. Los líderes políticos, comprometidos con los temas climáticos (campeones climáticos), desempeñan un papel crucial, principalmente en el proceso de adoptar compromisos de política. Sin embargo, no son suficientes por sí solos en la implementación de la agenda climática. Desarrollar un apoyo político – social, amplio y duradero para las políticas climáticas, ayuda a mantener la implementación de compromisos climáticos más allá de los ciclos electorales y los cambios en el liderazgo político. Cabe recalcar que el cambio climático todavía no es un asunto electoralmente prominente en la política democrática local, ni objeto de competencia entre partidos políticos.

Como podemos ver, el camino por delante no es fácil, pero existen muchas oportunidades a tener en cuenta, principalmente que a pesar de conextos diferentes, los países de la región tenemos elementos en común que permiten que aprendamos de la experiencia de cada uno e intercambiemos saberes de cómo hacer frente al cambio climático.

[1] [1] Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU Hábitat) Estado de las ciudades en América Latina y el Caribe (2012).

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