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La Plataforma de Durban: El Rol de América Latina y el Caribe en forjar un acuerdo climático ambicioso

Después de la sesión más larga de la historia en las negociaciones internacionales, los gobiernos reunidos en la COP17 de Durban, en diciembre del 2011, acordaron negociar para el año 2015 un tratado climático que entrará en vigencia en el año 2020.

La Plataforma de Durban para una Acción Reforzada se logró pese a las predicciones que apuntaban a que la reunión en Sudáfrica conllevaría al colapso de las negociaciones de la ONU sobre el clima. Muchos gobiernos de Latinoamérica y el Caribe han trabajado durante años en hacer realidad la solución política lograda en las últimas horas, la misma que fue incluída en la Plataforma de Durban. Hoy en día, el desafío recae en lograr que esta plataforma sea lo suficientemente ambiciosa para evitar los peligros del cambio climático.

En este nuevo Informe de política, que ha sido elaborado por Energeia con el apoyo de CDKN y Fundación Futuro Latinoamericano -socio de la Alianza Clima y Desarrollo (CDKN)-, los autores analizan los resultados de la COP17 para la región de América Latina y el Caribe, así como las implicaciones de la Plataforma de Durban para la región. El Informe ofrece una serie de recomendaciones:

  • Aquellos países en LAC que apoyan objetivos domésticos ambiciosos en las negociaciones climáticas internacionales necesitan refinar un discurso político en torno a la promoción de metas climáticas internacionales, actuando juntos, tanto domestica como internacionalmente. Asimismo, fortalecer el trabajo con expertos que promuevan posiciones audaces y realistas dentro y fuera de las COPs.
  • Es imprescindible incrementar los intercambios y fortalecer alianzas informales entre los países de LAC y aquellos afines en África, Asia y Estados Insulares, adentro y fuera del proceso de la CMNUCC, para definir conjuntamente los hitos claves para la plataforma de Durban, e identificar las áreas de convergencia y divergencia, desde ahora y hacia el 2015.
  • LAC necesita aprender a comunicar mejor sus éxitos -domestica e internacionalmente- sobre sus estrategias bajas en carbono y climáticamente resilientes, tanto para seguir construyendo confianza sobre su propia acción, como para incrementar su influencia sobre la ambición de las negociaciones internacionales.
  • Los países de LAC deben explorar la mejor manera de adelantar conversaciones nacionales que vinculen temas de cambio climático, como mitigación y adaptación, con los objetivos nacionales de desarrollo y con posibles impactos en seguridad alimentaria, infraestructura, e intercambio comercial.