
ARTÍCULO: El Salvador – La tierra de los volcanes y la energía geotérmica
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El Salvador es un país de ingreso medio bajo, con un Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de $1,468.8 (a precios constantes de 1990) y $3431.1 en dólares corrientes en 2010.[1] Sus principales exportaciones son café, azúcar, camarón, alcohol etílico, atún, textiles, productos químicos, bienes manufacturados y electricidad. Las exportaciones de bienes tradicionales se han reducido al 7.6% en el 2010 comparado al 40% en 1989, debido crecimiento acelerado de las exportaciones de maquila y contracción de las exportaciones de café. La Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES) afirma que el país ha dejado de ser agro-exportador, diversificando sus exportaciones y ganando presencia en los bienes manufacturados de valor agregado. Los principales socios comerciales de El Salvador son Estados Unidos y el Mercado Común Centroamericano [2](MCCA). La economía salvadoreña se contrajo durante 2009 (-3.1%) mostrando desempeño negativo y siguiendo la tendencia de los países latinoamericanos (-2.6%). Según el Banco Central de Reserva de El Salvador, la desaceleración en la economía se debió entre otros factores al entorno internacional adverso, que implicó menores flujos de remesas familiares (uno de los pilares de la economía salvadoreña- ver grafico 1), al alza de los precios de los commodities (alimentos y petróleo) y del comercio exterior (deterioro de exportaciones). Previo a la crisis mundial financiera, desde 1990, la economía salvadoreña había experimentado un crecimiento promedio real de 3.9% superando la tasa media de crecimiento de largo plazo 3% (1950-2000). Ese crecimiento económico fue resultado de múltiples factores como la implementación de varias políticas económicas, incentivos hacia la exportación y la formación de habilidades. Para 2010 las cifras preliminares muestran un crecimiento de 1.4% en términos reales.
