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OPINIÓN: Balance de la COP21 con miras al 2016


Sam Bickersteth, Director Ejecutivo de CDKN, habla sobre el rol de  CDKN en el camino a – y durante- la COP21, así como sobre el trabajo de apoyo a las negociaciones que la Alianza planea para este nuevo año. 

Para muchos, el acuerdo climático de Kioto de 1997 fue una decepción. Entre las muchas razones, se debe a que a pesar de que el cambio climático es un reto global, el acuerdo no fue universal e incluyó solo a las naciones más desarrolladas. Lo que se necesitaba era a alguien que pueda cambiar el juego, un “game changer”. Y eso fue precisamente lo que sucedió el mes pasado en la COP21.

Por primera vez en la historia, 195 países se reunieron en París para alcanzar un ambicioso y universal acuerdo para detener el cambio climático. Esto sucedió luego de 20 años de complejas, y a veces amargas, negociaciones.

¿Cómo llegamos allí?

Durante buena parte de este período, muchos países en desarrollo han tenido una doble desventaja: sufrir los peores efectos del cambio climático y tener las menores capacidades para negociar efectivamente una solución sostenible. Por lo general llegaban a las reuniones de la ONU en pequeños números y con limitadas capacidades de prepararse efectivamente, a diferencia de sus contrapartes de países desarrollados, lo cual resultaba en que sus voces eran raramente influyentes.

En 2011, el Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido (DFID) respondió designando a CDKN para que administre el Fondo de Incidencia Climática, cuyo fin es fortalecer las capacidades de los negociadores de los países menos desarrollados, pequeños estados insulares y naciones africanas.

Desde entonces, nuestro equipo ha entregado un apoyo valorado en 10 millones de Libras, construyendo los más amplios esfuerzos diplomáticos en temas climáticos de estos grupos y países, así como proveyendo entrenamiento, desarrollo de estrategias, investigación y asesoría en medios. Este programa de apoyo a las negociaciones es tan solo un elemento del programa de 130 millones de Libras que CDKN gestiona con financiamiento de DFID, el Gobierno Holandés y otros donantes.

Generando impacto en París

Respaldados por equipos efectivos y estrategias claras, los Países Menos Desarrollados (LDC), los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y el Grupo de Negociadores Africanos se alzaron  con solidez en las negociaciones de París.

Los actuales y pasados presidentes de los LDC, Giza Martins (Angola) y Pa Ousman Jarju (Gambia) y el Ministro de las Islas Marshall, Tony de Brum, jugaron roles clave en delinear el texto del acuerdo, generando puentes entre las diferentes Partes e informando a los medios.

En particular, el ministro de Brum destacó en su rol de líder de la Coalición de Alta Ambición que emergió en París, y llevó a que el resultado del cambio de juego se mantenga en una ruta de 1.5°C como límite de aumento de la temperatura, que incluirá intensas revisiones a los compromisos cada cinco años. El ministro Jarju escribió luego de la COP para agradecer a CDKN y su grupo de expertos por su “inmensa contribución para el Acuerdo de París y en particular a los LDC”

No es el final…solo una etapa de la travesía

El Acuerdo de París enmarca el futuro desarrollo económico de los países menos desarrollados y más vulnerables como un elemento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Desde Río+20, existe un compromiso para que los objetivos de desarrollo post 2015 tomen la posta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y para el establecimiento de los nuevos ODS. Y esto incrementará el flujo de financiamiento para las inversiones bajas en carbono y resilientes al clima, necesarias para implementar las INDCs.

Pero los enormes retos de implementación se presentan mientras los países luchan por canalizar los fondos, desarrollar buenas propuestas de inversión para el sector privado y público, y cambiar la política ambiental a la velocidad necesaria para lograr el objetivo de los 1.5°C.

Otro reto post París del que depende la credibilidad del Acuerdo y la alta ambición, es la evaluación y revisión de emisiones. Para los países en desarrollo, los bosques y el uso de suelos son críticos, y durante la COP CDKN aseguró nuevo apoyo del gobierno de Noruega para desarrollar las capacidades de los países que dependen de los bosques para la medición y monitoreo de sus emisiones.

El Acuerdo de París es en muchas formas solo el inicio, con intensas y complejas negociaciones aún por venir para que lo acordado se haga realidad. Así que, con un ojo en los retos futuros, el equipo de CDKN continuará proveyendo apoyo a estos sectores y grupos de países.

Image: credit Pankaj Kaushal, flickr.com

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