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DESTACADO: Bonos verdes y financiamiento basado en desempeño para un desarrollo bajo en emisiones


Jorge Villanueva, Coordinador de Comunicaciones para Latinoamérica de CDKN, reporta sobre una de las sesiones de financiamiento climático llevada a cabo durante el taller global de la plataforma LEDS LAC en Punta Cana, del 12-13 de octubre.

Existe un amplio número de mecanismos financieros disponibles para facilitar inversiones y solventar acciones dirigidas a un desarrollo bajo en emisiones y adaptado al clima, cada uno con diferentes niveles de complejidad que pueden resultar confusos si no se es un experto en estos temas. Sin embargo, usar las opciones disponibles es clave para movilizar los crecientes fondos existentes de las instituciones financieras para el desarrollo, como bancos de desarrollo nacionales y multilaterales e instituciones de financiamiento bilaterales.

Tradicionalmente, el financiamiento climático se ha realizado principalmente a través de subvenciones, deuda de bajo costo (como los préstamos concesionarios) y financiamiento comercial. Este último ha sido el más común en los últimos años por la expectativa que genera obtener beneficios comerciales.

Este fue un tema particularmente interesante discutido durante el Taller Regional de la Plataforma LEDS LAC, donde dos modalidades específicas llamaron la atención. La primera se trata del mecanismo de bonos verdes y la segunda del financiamiento climático basado en desempeño.

La intención de esta nota es dar un panorama general sobre ambos, a partir del cual, los interesados puedan profundizar más en el tema.

Bonos Verdes (Banco Mundial)

El financiamiento a través de la modalidad de los Bonos Verdes (Green Bonds) viene creciendo, lo que se evidencia en que en los últimos siete años el Banco Mundial ha emitido más de US$ 7,000 millones de este tipo de bonos en una variedad de proyectos tanto de mitigación como de adaptación al cambio climático, en 17 monedas distintas. La idea de este mecanismo es movilizar el financiamiento climático del sector privado.

Se aplican los mismos términos y riesgos que en otros tipos de bonos (Aaa/AAA) del Banco Mundial, pero su particularidad es que puede llegar a inversionistas que incluyen en sus análisis el riesgo climático y la inversión sostenible y responsable. Y actualmente se trata de una modalidad que responde a una demanda creciente por realizar este tipo de inversiones.

De acuerdo a Pablo Benítez del Banco Mundial, en términos de mitigación, la emisión de Bonos Verdes se ha orientado a proyectos de energía solar y eólica, tecnologías para la reducción de GEI, mejora de la eficiencia en transporte (incluyendo la sustitución de combustibles), gestión de residuos (captura de metano), construcción de edificios energéticamente eficientes, reforestación y prevención de deforestación, entre otros. Por ejemplo, en México se desarrolló un proyecto para aumentar el uso de tecnologías energéticamente eficientes en el sector doméstico, con el fin de disminuir las emisiones de CO2 equivalente en un millón de toneladas por año. Y como ésta, hay otras experiencias exitosas.

Pero lo Bonos Verdes no solo van a la mitigación. En adaptación, las inversiones se vienen dirigiendo principalmente a la protección contra eventos climáticos extremos como inundaciones y sequías, mejora de la seguridad alimentaria y cultivos resilientes, así como a  manejo sostenible de bosques.

Financiamiento climático basado en el desempeño (Banco de Desarrollo de América Latina-CAF)

Este mecanismo de financiamiento consiste en la entrega de un incentivo económico (subsidio) ex-post para el desarrollador de un proyecto, pactando previamente las condiciones bajo las cuales se hará entrega del mismo. Aunque existen diversos enfoques sobre cómo llevar adelante esta modalidad, la CAF toma en cuenta la necesidad concreta del país y/o del sector donde se implementará la iniciativa.

Según Alejandro Miranda, representante del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), a diferencia de otros instrumentos de financiamiento en cambio climático, éste puede ser diseñado a medida para satisfacer las necesidades o eliminar barreras que se presentan en un sector en particular, o para implementar cierta tecnología cuyo acceso presenta barreras financieras. Se trata de un diseño ad hoc.

Por otra parte, es una modalidad con bajos costos de transacción, cuyo diseño es sencillo y permite la transparencia a través de reportes y monitoreo.

Es importante recordar que actualmente, del total de financiamiento de la CAF, aproximadamente el 24% se dirige a financiamiento verde, alcanzando un monto de US$ 2,800 millones. De este monto, el 39 % va adaptación, el 44% a mitigación, el 4% a adaptación más mitigación y el 13% a otros proyectos de gestión ambiental.

A tener en cuenta…el Fondo Verde para el Clima

Con una capitalización actual de US$ 10,200 millones, el Fondo Verde para el Clima, creado en el marco de las negociaciones internacionales sobre cambio climático de la CMNUCC, iniciará el desembolso de fondos en noviembre de 2015, bajo las modalidades de subvenciones, préstamos, garantías, equidad y también pago por resultados.

En términos de reducción de emisiones se priorizarán la generación y el acceso a energía, transporte, bosques y uso de la tierra y edificios, ciudades e industrias. Por otra parte, en adaptación, se enfocarán en medios de vida de la gente y comunidades, salud, seguridad alimentaria y agua, ecosistemas y servicios ecosistémicos, así como infraestructura.

Este fondo buscará además catalizar las oportunidades de inversión con el sector privado.

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