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DESTACADO: La ciudad de Quito demuestra su capacidad para enfrentarse a un clima cambiante

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Escribe Vanessa Morales

Sam Bickersteth, Director Ejecutivo de la Alianza Clima y Desarrollo (CDKN) visitó Ecuador del 28 al 31 de julio, donde mantuvo reuniones con representantes del gobierno nacional y local, embajada británica y el equipo de la Fundación Futuro Latinoamericano (FFLA). La Secretaría de Ambiente del Municipio de Quito, organizó una salida de campo con motivo de su visita a la región. El objetivo de ésta era conocer la problemática del cambio climático relacionado con la vulnerabilidad y la gestión del agua que aquejan al Distrito Metropolitano de Quito y que es una de las áreas prioritarias de intervención de CDKN en la región.

La salida de campo contó con la presencia de Carolina Zambrano, Directora de Políticas, y Diego Enríquez, responsable de cambio climático de la Secretaría de Ambiente del Municipio, así como con miembros del equipo de CDKN LAC (Marianela Curi, Vanessa Morales y Mónica Andrade), y José Luis Chiriboga, guía naturalista y dueño de la hacienda educativa Pachamama.

La primera parada se realizó en un mirador ubicado sobre la Avenida Simón Bolívar, en la zona sur de la ciudad, una de las partes más poblada de Quito que tiene fuertes presiones de crecimiento urbano insostenible. Allí, José Luis Chiriboga, nos invitó a comunicarnos con la Pachamama (madre tierra) y a reflexionar sobre la sostenibilidad asumiendo los desafíos de adaptación de las ciudades ante los cambios en el clima.

José Luis propuso un acercamiento al estilo de vida SINCHE que en quechua significa “valiente, fuerte y valeroso”, pero que en cada una de sus letras encierra conceptos que nos hacen repensar nuestra relación con el entorno. Durante el recorrido, invitó al grupo a reflexionar sobre el significado de cada uno de los conceptos detrás de cada letra de la palabra SINCHE: Sostenible, Integración, Natural, Cultural, Humano y Espiritualidad. La primera letra fue la “S”, de sostenible; a lo largo de la ruta se haría más claro el sentido de las demás letras.

La siguiente parada realizada fue en la planta de tratamiento de agua “El Troje”, la cual se abastece del Mica Quito Sur, un lago que se forma a las faldas del volcán Antisana y es gestionada por la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento de Quito que abastece a 600 mil habitantes.

Allí el grupo pudo reconocer el significado de la letra “I” (de Integración) cuando José Luis nos explicó cómo se hace una “Gestión integral e integrada de recursos hídricos” ya que para que se preserve el lago Mica se cuida de que en la zona no se produzca un cambio de uso. Para esto, el Municipio ha comprado haciendas en las cuencas, con un enfoque de servicio de agua y co-manejo de áreas protegidas con la colaboración del Ministerio del Ambiente. Actualmente, Quito tiene siete sistemas de plantas de tratamiento de agua interconectadas.

Luego de esto se tomo rumbo hacia el Cotopaxi, llegando al Municipio de Mejía, donde se encuentra el pueblo de Machachi. Antes de continuar con el ascenso al volcán, nos detuvimos en la hacienda Pachamama ubicada a 3,000 msnm y construida en el siglo XIX, donde nos recibieron con coloridos ponchos y un aperitivo con las proteínas necesarias para continuar con el viaje.

José Luis nos contó la historia de Bartolomé de las Casas, un fraile dominico español apologista de los indios que buscó el reconocimiento de las diversas culturas. Esto responde al significado de la letra “C”, ya que nos remite a la integración y aceptación de las diferentes culturas.

Continuamos el recorrido. Comienza una suave llovizna y el contacto con el entorno más agreste y rural nos revela el significado de la “N” (de naturaleza), así como la letra “H” de humano, porque se percibe una conexión. Llegamos a la cuenca alta del río Pita, el cual se nutre de las aguas del glaciar Sincholagua y del Cotopaxi además de la absorción del agua de los páramos, que van desde los 3400 msnm hasta el nivel glaciar, donde se condensa el agua de las nubes que suben desde el valle andino, de la selva amazónica y de la selva tropical. La importancia de los páramos en el ciclo hídrico es vital y -en términos de mitigación al cambio climático- constituye un enorme sumidero de carbono.

José Luis explica cómo el páramo captura el agua del ambiente, reteniéndola a nivel del suelo, creando un colchón que aumenta la temperatura del agua lo cual permite que las plantas puedan aprovecharla, de otra manera sería muy fría. Esto lo convierte en un regulador hídrico que en invierno se carga y en verano suelta el agua, lo que mantiene estables los caudales de los ríos.

El avance de la frontera agrícola en la zona obliga a adaptarse para conservar el ecosistema de los páramos. Cuando el Cotopaxi empiece a perder masa glaciar, debido al cambio climático, el caudal del río aumentará de manera temporal, ya que por otro lado perderá el agua de los páramos afectados por el avance de la frontera agrícola. Para evitar esto, se deben realizar modelos de adaptación considerando que el páramo del Sincholagua podría sufrir el mismo cambio de uso de suelo que el Cotopaxi.

Antes de emprender el regreso José Luis pregunta el significado de la última letra, la “E”. La primera idea que surge es energía, por que definitivamente había mucha en el lugar, sin embargo la respuesta era espiritualidad, un sentido más profundo que la misma energía, y que deja un sentimiento positivo en el grupo.

Luego del ejercicio de reflexión, Sam Bickersteth reconoció que “ es muy importante el trabajo realizado por la ciudad y por José Luis Chiriboga en el mensaje del SINCHE”, dijo que “el contacto directo con las problemáticas nos motiva a seguir apoyando a los tomadores de decisión en la búsqueda de soluciones para conseguir un desarrollo compatible con el clima aprovechando las oportunidades de adaptación de ecosistemas vulnerables, mediante una gestión integrada de los recursos. Para lo cual se debe trabajar en una visión común que integre las necesidades de las comunidades indígenas, la sociedad civil, el sector privado y el gobierno”.

En ese sentido, desde CDKN creemos que para lograr atenuar la vulnerabilidad y conseguir una adaptación planificada frente al cambio climático en las ciudades, se debe disponer de la información adecuada para desarrollar políticas acordes a las necesidades de la población. Al respecto, Sam Bickersteth aseguró que el trabajo de adaptación al cambio climático en ciudades, como medida para disminuir el impacto que éstas tienen en el territorio y a nivel global es muy importante a ser trabajado por los gobiernos locales, y CDKN está brindando asistencia técnica significativa en este tema.

La adaptación y los desafíos más grandes del desarrollo compatible con el clima en las ciudades serán cada vez más importantes conforme los fenómenos climáticos extremos estimulen la migración rural-urbana y – literalmente – la pérdida de tierras productivas y de habitabilidad.

El agua y el cambio climático en Quito, acciones emprendidas

El Distrito Metropolitano de Quito (DMQ), con una población de 2,5 millones de habitantes, se abastece del agua proveniente de los glaciares de los volcanes Atacaso, Sincholagua, Antisana y Cotopaxi, pero a diferencia de otras ciudades en América Latina, el suministro de agua está relacionado con los páramos, y no directamente con los glaciares.

Actualmente, el DMQ no tiene problemas de disponibilidad de agua, pero se prevé que en un futuro si lo tenga debido a su rápido crecimiento demográfico y a los posibles efectos del cambio climático sobre el recurso. En abril del presente año se registraron las lluvias más fuertes de los últimos 40 años, y el 2010 fue considerado como uno de los años más secos.

En el año 2009 el Municipio del Distrito Metropolitano de Quito (DMQ) diseñó la Estrategia Quiteña de Cambio Climático; y en 2010, con el apoyo de CDKN, elaboró su respectivo Plan de Acción. En este contexto, el alcalde de Quito, Augusto Barrera, invitó a las autoridades locales a asumir un acuerdo nacional frente al cambio climático mediante “10 acciones de Quito frente al Cambio Climático”. Durante el 2011, el Municipio invertirá 180 millones de dólares en la ejecución de estas acciones, así como el 5% de su presupuesto en combatir el cambio climático.

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